MR RIGHT. Vive la vida, LOCA


Nada más recalar en Sitges, pudimos ver la última película de Paco Cabezas. Ya de vuelta, podemos ofreceros una crítica madurada y en absoluto influenciada porque el director tuviera el detallazo de hacerse una foto con con nosotros a la salida del estreno

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En primer lugar, nada de spoilers, como siempre. Lo habitual sería incluir aquí el trailer, pero no está publicado todavía. Así que allá vamos con una SINOPSIS telegráfica taladrada de FILMAFFINITY y que poco, o nada, tiene que ver con la película

“Una mujer se enamora de un hombre aparentemente perfecto… pero resulta ser un asesino profesional, algo que le planteará no pocas dudas éticas y morales”

 

Las fotos se las hemos “tomado prestadas” al director de su cuenta de Twitter, para acabar de coronarnos

 

COKZDfpWoAE0g_s - copiaMR RIGHT tiene mucho de slapstick y de mezcla de géneros. Lo del slapstick viene porque (y Sam Rockwell se encarga de enfatizarlo) sus personajes principales son muy payasos, en el mejor y más noble sentido del término. No es sólo lo que dicen o cómo recitan sus líneas de diálogo los protagonistas, lo que más engancha al espectador es la fisicidad que muestran tanto Anna Kendrick como su compañero de aventuras. Los personajes no están quietos en prácticamente en toda la película, y los diálogos tienen un timing tan acelerado como la personalidad de ambos. Resultado: MR RIGHT te engancha desde el minuto uno y te escupe al final (por no decir “te suelta”, ya que te quedas con ganas de… de mucho más)

Lo de la mezcla de géneros lo ha dicho el propio director (acción, comedia romántica, musical…) y lo hemos leído en críticas previas (Festival de Toronto y demás) pero no hemos visto destacada una referencia que debería ser obligada al hablar de tal máquina de precisión; ese antecedente no es otro que MENTIRAS ARRIESGADAS (True Lies). Porque, si bien Sam Rockwell emula a Arnold con su pericia sin límites, rozando lo mágico, Anna Kendrick (que, rindámonos ante lo evidente, convierte en oro todo lo que toca) compone una versión actualizada de la Jamie Lee Curtis que pasaba de cero a cien en el casi clásico de Cameron. Es todo un halago y, como no se puede spoilear, hasta aquí podemos escribir al respecto

La química entre Anna y Sam traspasa a pantalla desde el minuto cero, ayudada por unos diálogos tan ingeniosos como largos (se agradece, de vez en cuando, disfrutar de personajes auténticamente parlanchines y con algo que decir (aquí la mano de Max Landis en el guión se hace notar (suponemos))). Otro punto a favor es la falta de moralina respecto de las supuestas atrocidades que se llegan a ver en pantalla (aleluya, personajes locos sin justificaciones dramáticas que ocupen media película)

La realización es de primer nivel, y sustenta perfectamente el ritmo frenético que se pretende imprimir (en efecto, nos contagiamos de lo que sienten los personajes). Las secuencias de acción se sitúan por encima de la media, inteligibles y con un contrapunto jocoso muy bien nivelado (que aceptamos gracias al buen hacer, en esta ocasión, de todo el reparto)

CPsW66qWUAAlNe2 - copiaEn resumidas cuentas, una película que merece triunfar por ritmo, por química y por apartarse (aunque sea poco) de los cánones habituales, y que tú, ya que lees esta crítica, deberías ver para agradecernos luego las risas que te vas a echar por situaciones, digamos, rocambolescas. Como te descuides, hasta puede que salgas bailando de la sala… ¿nos apostamos algo?

 

 

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